La
parietaria la República Dominicana como en todo el mundo parece no tener fin en
nuestro país por, el contrario, todo sigue igual, o con más intensidad. En días
pasados, la Oficina de Derecho de Autor (Onda), presento en los medios de
comunicación dominicanos, la quema de material incautado “a los pobres
vendedores de películas por las calles” y también se tiraron a la avenida
Duarte con Paris, y les quitaron material.
Una política real que ponga coto al ilegal
negocio, no ha encontrado respuesta en manos del Congreso Nacional y el
gobierno dominicano. Todo ha sido un “allante”, en los famosos Seminarios y
Cumbres, donde el Estado gasta miles de millones “y no se hace nada”.
Directores de cine, abogan porque este
oficio se respete más “y que realicen reales políticas para acabar el negocio
de la piratería, que los tiene abajo”.
En el estudio de este tema hemos llegado
encontrar la Guía pretende explicar los pasos que deben darse para concebir y
ejecutar campañas y actividades de divulgación destinadas a cumplir los tres
siguientes fines: impulsar la innovación, fomentar la protección de las
invenciones mediante su registro y desalentar las actividades de piratería y
falsificación. Consta de dos secciones:
Planificar
una campaña de divulgación pública;
El uso
correcto de los diversos canales de divulgación.
Ambas
secciones son de carácter complementario y se solapan en ocasiones. En ellas se
exponen las cuestiones que deberán considerarse en cada etapa de la campaña de
divulgación. La dilucidación de dichas cuestiones contribuirá a dar forma a la
estrategia de la campaña. También se exponen los pasos que deberán darse para
ejecutar la campaña.
Cabe
aclarar que, si bien en esta publicación se explica el modo de trazar y
ejecutar la campaña para dar a conocer la cuestión de la propiedad intelectual
al conjunto de la sociedad, la presente Guía no podrá sustituir los servicios
profesionales que prestan las agencias de publicidad. En efecto, asimismo, a la
hora de trazar la campaña de divulgación, es imprescindible tomar en
consideración las tradiciones y costumbres nacionales, pues ellas determinarán
en gran medida la manera de concebir y expresar el mensaje que se pretenda
transmitir por medio de la campaña. En síntesis, se exponen solamente aquellos
elementos esenciales que puedan ser útiles para todos los países del mundo.
El fin
último de toda campaña de divulgación radica en modificar la conducta del
público al que se quiere llegar. Por ejemplo, una campaña dirigida a fomentar
la innovación dará resultados si se consigue que crezca el número de quienes se
dedican a actividades de carácter inventivo o creativo. De igual modo, podrá
considerarse cumplido un plan contra la piratería únicamente cuando el
consumidor deje de comprar mercancías pirateadas.
La tarea
de trazar y ejecutar como es debido el plan de la campaña de divulgación que
permita modificar verdaderamente la conducta del público obliga a dedicar
tiempo y estudios en cantidad considerable.
En
realidad, a veces, no basta con una sola campaña, sino que es preciso emprender
varias sucesivas para conseguir que se modifique la conducta elegida. Por
ejemplo, la campaña inicial puede tener por fin simplemente llamar la atención
sobre la cuestión de la propiedad intelectual. Mediante una segunda campaña se
buscará eliminar aquellos obstáculos que impiden que el público pueda adoptar
la conducta deseada: por ejemplo, poniendo de relieve las ventajas que se
desprenden de adoptar dicha conducta, así como las desventajas que acarrea el
supuesto contrario. Por último, la tercera campaña estará encaminada a brindar
a dicho público oportunidades de poner en práctica la nueva conducta(por
ejemplo, patrocinando un concurso de invenciones con el fin de fomentar la
innovación o realizando cursos gratuitos en los que se enseñen las ventajas de
registrar la propiedad intelectual) a la vez que se busca castigar el hecho de
persistir en la antigua conducta: por ejemplo, aplicando multas o procediendo a
detener a quienes se dedican a actividades ilícitas de piratería y
falsificación.
La
campaña de divulgación tiene por fin enviar un determinado mensaje al público.
Si se prepara concienzudamente, permitirá transmitir el mensaje que modificará
la conducta del público en el sentido que se desea.
En la presente sección se explica la forma de trazar el plan de la campaña, indicándose las diferentes etapas de dicha labor, que son las siguientes:
-Trazar
la estrategia de la campaña de divulgación y precisar debidamente los
propósitos respectivos;
-Realizar
encuestas que permitan formular un mensaje verdaderamente efectivo;
-Determinar
el público a que se quiere llegar; y
-Trazar
el correspondiente plan de publicidad.
-Determinar
el público a que se quiere llegar
Con la campaña de divulgación se busca influir en determinada conducta del público escogido, lo cual obliga a conocer a fondo a dicho público. Por lo tanto, determinar el público a quien se quiere llegar y conocerlo a fondo son elementos imprescindibles del plan de la campaña. Para conocer a dicho público habrá que realizar encuestas conducentes a determinar sus características demográficas y psicológicas y para ello deberá prestarse especial atención a las siguientes cuestiones:
· Quiénes
son y dónde viven (particularidades demográficas).
· Los
canales por cuyo medio le llegan las noticias diarias.
· Los
modelos de conducta que observa.
· Las
ideas, conocimientos, necesidades, preferencias y conductas referidas a la
cuestión que es objeto de la campaña.
· Las
circunstancias que le impiden adoptar la conducta que se propugna mediante la
campaña.
· Las
circunstancias que estimularían la adopción de dicha conducta.
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